Tips, basados en evidencia, que revolucionan el desempeño del niño en la escuela

Los padres y los maestros a menudo se sienten intrigados cuando escuchan por primera vez sobre los conceptos de Integración Sensorial y es común que los maestros se encuentren con una variedad diversa de teorías y enfoques que pueden ayudar a los niños a aprender.

La Integración Sensorial es un concepto que describe tanto la forma en que el cuerpo y el cerebro procesan la información, como un enfoque teórico y de intervención destinado a ayudar a aquellos con desafíos que son difíciles de reconocer y comprender.

Entender más sobre la Integración Sensorial a menudo les brinda a los maestros nuevos conocimientos sobre los estilos de aprendizaje de los estudiantes.

Iniciaremos explicando cómo la integración sensorial se relaciona con el aprendizaje:

Como seres vivos, aprendemos y experimentamos el mundo que nos rodea a través de nuestros sentidos.  Si bien, generalmente, aprendemos que existen cinco sentidos (gusto, tacto, olfato, vista y oído) en realidad hay sentidos adicionales que son muy importantes para nuestra capacidad de funcionar en el mundo.

Uno de estos, llamado sentido propioceptivo, nos dice la posición de nuestro cuerpo a través de sensores en nuestros músculos, tendones y articulaciones.

Otro, el sentido vestibular, nos ayuda a mantener el equilibrio, coordinar los movimientos de la cabeza con los ojos, usar ambos lados del cuerpo de forma coordinada, sentir la dirección y velocidad del movimiento y permanecer erguidos contra la fuerza de la gravedad.

También tenemos un sentido que nos informa qué pasa dentro del cuerpo; el llamado sentido de la Interocepción. Este nos informa, por ejemplo, cuándo tenemos hambre o dolor.

Nuestros sentidos son canales de aprendizaje que nos brindan información para descifrar lo que está sucediendo a nuestro alrededor, saber qué debemos hacer y planificar cómo debemos hacer estas cosas necesarias para el aprendizaje.

LOS PROFESORES CONOCEN DE PRIMERA MANO el poder que una variedad de experiencias sensoriales pueden tener para el aprendizaje.  Por ejemplo, el uso de la “manipulación” es ahora un método común para enseñar ideas abstractas.  Este enfoque reconoce que cuando podemos sentir, ver, mover e incluso saborear u oler objetos, aprender conceptos como la suma y la resta se vuelve más significativo.

Los maestros son conscientes de que los niños buscan diferentes tipos de retroalimentación sensorial a medida que aprenden y que la percepción implica la interacción de sensaciones. Por ejemplo, algunos niños no parecen oír tan bien cuando no pueden ver la fuente del sonido con claridad.

La forma en que nuestros sentidos trabajan juntos también es evidente cuando percibimos que algo se mueve, como un carro, y luego comenzamos a sentir que también nosotros nos estamos moviendo.  El cerebro debe dar sentido a la variedad de información sensorial del cuerpo y el entorno, para que podamos prestar atención, planificar, seguir reglas e instrucciones y ser organizados.  Esta es la Integración Sensorial y proporciona la base para el aprendizaje y el comportamiento.

EL TÉRMINO INTEGRACIÓN SENSORIAL TAMBIÉN SE APLICA a un marco terapéutico desarrollado por primera vez por la Dra. A. Jean Ayres, terapeuta ocupacional y psicóloga.  En la década de 1950, la Dra. Ayres comenzó a examinar la relación entre la percepción y la acción en niños y adultos diagnosticados con trastornos neurológicos.  Mientras continuaba estudiando la función cerebral, comenzó a formular teorías sobre cómo los problemas en la percepción sensorial afectan el desarrollo y la capacidad de aprender y realizar habilidades esenciales para la vida.  La teoría de la integración sensorial ha continuado desarrollándose e incluye muchos principios teóricos, herramientas de evaluación y estrategias de intervención.

¿QUÉ ES INTEGRACIÓN SENSORIAL Y CÓMO SE RELACIONA CON EL AUTISMO?

“¿Por qué Félix no me mira? La forma en que los niños con autismo evitan mirar a la gente a los ojos, hace que la gente piense que son groseros o antipáticos. Sabemos que no es cierto, pero es difícil de entender. Casi parece que se asustan cuando hacen contacto visual, especialmente con extraños.”

“¿Por qué José es tan sensible a los sonidos y al tacto, pero no parece darse cuenta de los demás? Llora cuando el agua le salpica la cara, pero tira su cuerpo al suelo como si no le doliera. No puede tolerar la radio en el auto, pero ni siquiera se da vuelta cuando lo llamo por su nombre. A veces actúa como si el sonido de la aspiradora le hiciera doler los oídos.”

“¿Por qué es tan difícil para nuestra familia realizar tareas simples como vestirse por la mañana y terminar el desayuno? María puede jugar video juegos complejos, pero no puede realizar tareas cotidianas como atarse los zapatos, cepillarse los dientes o abrocharse el cinturón de seguridad en el carro. Ella necesita recordatorios constantes para realizar las tareas simples que hacemos todos los días. Estoy confundido con por qué algunas cosas son tan difíciles de aprender para ella.”

Estas son preguntas y comentarios que oímos constantemente en los entornos de los niños con autismo.

CADA UNO DE ELLOS es un individuo único que tiene dificultades en algún aspecto para relacionarse y comunicarse con los demás.  Es cada vez más obvio para los padres y los expertos que los niños diagnosticados con autismo comúnmente tienen respuestas atípicas a las sensaciones.  Pueden desear ciertos tipos de contacto, movimientos, sonidos y visiones, pero evitan otros.  Su elección de actividades de juego puede incluir saltar, mecerse, mirar objetos o llevarse cosas a la boca.  A menudo muestran sensibilidad a ciertos sonidos, olores o sabores.  Pueden ser especialmente conscientes de ciertos sonidos que otros parecen no notar, o incluso mostrar reacciones extremas a sonidos comunes, como el llanto de un bebé, una licuadora, camiones de basura o ventiladores.  Algunos niños con autismo son muy exigentes con el tipo y la textura de la comida o la ropa.  Puede parecer que no entienden algunas situaciones, pero son extremadamente intuitivos sobre los demás.  Su mundo sensorial puede ser confuso debido al PROCESAMIENTO LENTO, INEXACTO O IMPRECISO DE LA SENSACIÓN.

Desde la infancia, los niños con autismo tienen dificultades para procesar e integrar la información sensorial, lo que les dificulta comprender cómo se sienten sus cuerpos e interpretar lo que sucede a su alrededor.  Es posible que no sientan dolor normalmente.  Las cosas que generalmente no lastiman a los demás, como algunos tipos de contactos, pueden ser dolorosas, mientras que las cosas que generalmente causan dolor, como caerse, estrellarse o golpearse la cabeza, pueden no parecer causar reacciones dolorosas en algunos niños con autismo, EL MUNDO DE LAS PERSONAS, CON SUS ACCIONES Y EMOCIONES VARIADAS E IMPREDECIBLES, PUEDE PARECER ATERRADOR O CONFUSO PARA MUCHOS NIÑOS QUE TIENEN AUTISMO.

Diferencias sensoriales comunes en autismo

Sentido visual

Los niños con autismo tienden a confiar en su visión para aprender.  Los juegos y juguetes que involucran la visión y la percepción visual, como los rompecabezas, pueden ser más fáciles que otros tipos de juegos.  Las señales y apoyos visuales, como imágenes, horarios visuales y gestos que acompañan al lenguaje, a menudo ayudarán a los niños con autismo, ya que este tipo de ayudas dependen de un área de función que comúnmente es un área relativa de fortaleza.

Sin embargo, algunas experiencias visuales pueden causar molestias.  Por ejemplo, muchos niños con autismo tienen dificultades para tolerar el “parpadeo” sutil de las luces fluorescentes o pueden molestarse con los objetos en movimiento.  La interpretación de las complejas expresiones de los rostros también puede resultar abrumadora para muchos niños con autismo.

Sentido auditivo

Los niños con autismo tienen distintas sensibilidades al sonido.  A algunos les puede gustar escuchar ciertos sonidos una y otra vez o les gusta escuchar sus propios sonidos.  Los sonidos como el de la aspiradora o el secador de pelo pueden ser atemorizantes o irritantes.  Puede ser difícil entender lo que dice la gente cuando hay sonidos en cerca.  A veces, los niños no sabrán la fuente de un sonido o si un sonido es impredecible.  La mayoría de las veces, las reacciones a los sonidos son muy individuales, por lo que es difícil predecir qué sonidos afectarán a cada niño.  A veces, los sonidos que crean incomodidad son apenas perceptibles para los demás, por lo que siempre es una buena idea investigar la posibilidad de que un sonido irritante pueda estar relacionado con comportamientos como cubrirse o tirar de los oídos, incluso cuando no haya un sonido obviamente nocivo para los demás.

Sentido del tacto

Muchos niños con autismo luchan con ciertos tipos de contacto, mientras anhelan otros.  Es posible que disfruten de una textura específica o de que les froten los hombros, pero se alejan de la sensación de los calcetines o de ciertos tipos de alimentos.  Es posible que puedan iniciar abrazos, pero se estremecen cuando otros intentan abrazarlos.  En general, para los niños con autismo, el tacto suave o con “cosquillas” es más difícil que el tacto firme y constante sobre la piel.

Sentido del movimiento

Los niños con autismo a menudo buscan actividades de movimiento como correr, saltar, girar o balancearse.  Algunos niños con autismo a menudo tienden a mecerse cuando están ansiosos o irritados.  RECONOCER LA NECESIDAD DE MOVIMIENTOS “EXTRA” PUEDE AYUDAR A LOS NIÑOS CON AUTISMO A ENCONTRAR FORMAS SOCIALMENTE ACEPTABLES DE OBTENER LA CANTIDAD DE MOVIMIENTO QUE NECESITAN PARA SENTIRSE ORGANIZADOS Y SATISFECHOS.  Por otro lado, algunos niños con autismo pueden ser demasiado sensibles al movimiento y pueden requerir ayuda para gradualmente, tolerar el movimiento o para aceptar que sus pies estén fuera del suelo.

Sentido de la conciencia del cuerpo

El mismo sentido que nos ayuda a ser conscientes de la posición de nuestro cuerpo también responde a la sensación de “empujar” o “tirar” de los músculos y las articulaciones.  La estimulación adicional en este sentido tiende a ser especialmente relajante y organizadora para muchos niños con autismo.  Dado que caminar de puntillas es una forma de obtener este tipo de sensación, es común que algunos niños con autismo caminen en puntas de pies.  Otros niños pueden chocar con cosas, romper juguetes, golpearse la cabeza o arrojarse intencionalmente al suelo para aumentar las sensaciones que reciben de sus músculos y articulaciones.

Al igual que con el sentido del movimiento, disponer de salidas adecuadas para acceder a una sensación adicional en los músculos y las articulaciones puede ayudar a un niño con autismo a sentirse más cómodo.

Sentidos del gusto y el olfato

Al igual que los otros sentidos, algunos niños con autismo mostrarán aversiones o intereses inusuales hacia los olores y sabores.  Muchos niños con autismo tienen alergias y sensibilidad a los alimentos.  Puede que les guste oler o saborear cosas inusuales o eviten los alimentos nutritivos. Es importante investigar la posibilidad de alergias, sensibilidades a los alimentos o problemas gastrointestinales.

Después de haber recorrido todos estos conceptos, llegamos entonces a estos detalles que pueden hacer la diferencia en un día escolar:

Tips, basados en evidencia, que revolucionan el desempeño del niño en la escuela

Procesamiento de sensaciones visuales

  • Utilice iluminación natural siempre que sea posible y disminuya la iluminación fluorescente
  • Anime al niño a usar gafas de sol para reducir la exposición a luces brillantes, o lentes tintados en anteojos normales
  • Permita portar fotografías de personas relevantes y cosas que ayuden al niño a orientarse para eventos futuros
  • Reduzca el desorden y otras distracciones visuales en las áreas donde desea que el niño se calme o atienda

Procesamiento de sonidos verbales y de fondo

  • Disminuya el ruido de fondo cuando el niño necesite escuchar a alguien hablando
  • Asegúrese de que el niño pueda ver la fuente de sonido o sabe de dónde proviene
  • Considere la posibilidad de usar auriculares que reduzcan el ruido cuando el niño sea muy sensible al sonido
  • Aumente la exposición a la música rítmica y las canciones

Procesamiento del contacto con los demás y la sensación de contacto con los objetos

  • Deje tiempo para que el niño explore objetos desconocidos a través de la boca y otras exploraciones táctiles
  • Aumente el acceso del niño para presionar el tacto a través de cómodas almohadas, mantas y sillones puff
  • Bríndele toques firmes en lugar de toques intermitentes; permita que el niño inicie el contacto y modifique según su nivel de tolerancia

Procesamiento de la gravedad y el movimiento

  • Brinde oportunidades divertidas en las que el niño mueva la cabeza en varias posiciones, como boca abajo, de lado, hacia atrás, arriba y abajo y alrededor
  • Si el niño está ansioso por las alturas o se mueve sobre superficies inestables o parcialmente abiertas, asegúrese de que pueda ver hacia dónde se mueve y controlar los movimientos; comience con pequeños movimientos y, cuando se sienta cómodo, inicie la participación en movimientos más divertidos, como rebotar, ser lanzado al aire o girar
  • Permita que el niño brinque y gire a intervalos regulares a lo largo del día, especialmente antes de pedirle que se siente y preste atención.
  • Aumente el acceso a equipos en movimiento, como mecedoras, columpios, brincadores y atracciones en parques de diversiones

Conciencia del cuerpo

  • Permita que el niño tenga tiempo para explorar y aprender sobre varias partes del cuerpo al observar sus pies y manos mientras se mueve; colocar calcomanías en las uñas de los pies o de las manos puede aumentar la atención visual.
  • Permita que participe en juegos de empujar y jalar como “remar, pandequeso tieso, etc.”, lo que permite que el niño cambie la velocidad y la fuerza con la que “rema”
  • Genere espacios en donde el niño pueda subir y bajar de forma segura y modifíquelos para que requieran una mayor fuerza y ​​resistencia.
  • Proporcione recipientes con golosinas en el interior que motiven al niño y requieran fuerza y ​​destreza en las manos para abrirlos y cerrarlos

Procesamiento del gusto y el olfato

  • Permita que su niño vea, huela y sienta la comida antes de que le pida que lo coma.
  • Reduzca o elimine la exposición a olores nocivos como limpiadores químicos.
  • Aumente la exposición a olores agradables como flores o alimentos en conjunto con la orientación a espacios, eventos y personas.
  • Permita que el niño explore plantas comestibles como albahaca, orégano

¡Te invitamos a probar estos tips en tu salón de clase y a comprobar su eficacia!

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.